Hacía tiempo que no me pasaba por aquí, pero no quiero perder la costumbre, escribir en el blog es algo que siempre me ha gustado y dejar aquí fotografías (y desde hace un tiempo, vídeos también) me parece que es importante y necesario.

Hoy, he encontrado el motivo perfecto para dejar una entrada bien completa y es el proyecto que hice la semana pasada para una nueva marca. The Cotton Cloud deposita su confianza en mi estudio, tanto para las fotografías como para el vídeo .. y yo, feliz! Me encanta trabajar con nuevas marcas y si además, el estilo encaja con el mío, lo único que me queda es disfrutar del proceso e intentar dar lo mejor de mi.

Para este proyecto publiqué un “model call” en Instagram, vuestra respuesta fue inmediata y abrumadora. Confieso que lo paso muy mal al tener que quedarme sólo con dos bebés, son todos preciosos, todos tienen algo y son especiales. Agradezco a todas las mamás que me escribisteis por vuestro tiempo y esa ilusión que ponéis en vuestras palabras, de verdad, que me encantaría poder cogerlos a todos, pero he de ceñirme al guión…

Megan y Martín, fueron los pequeños (pero muy grandes!) protagonistas del shooting, disfrutaron muchísimo ellos, sus mamás y yo también, de verlos tan divertidos, tan tranquilos, llevando muy bien los cambios de ropa e interactuando con los productos.. para mi, siempre lo digo, y no me importa ser cansina y repetirme, lo primero son ellos… su bienestar y su disfrute, sin eso.. no quiero fotografiar, son muy chiquititos y están haciendo un papel muy importante para un proyecto que viajará desde Gandía directo a Alemania, qué emoción de verdad..

Os dejo con las fotografías, espero que os gusten tanto como al equipo que hemos formado parte del proyecto: Lara de The Cotton Cloud, las súper mamis Stella y Estefanía, los preciosos bebotes y aquí una servidora pegada a una cámara réflex!



Y ahora ..¡el vídeo!